
Su nombre me perfuma
Pétalos son sus dedos
De voz sensual,
Desgarrada y dulce
Bellos sus ojos
Como el cielo que ilumina
Su mirada penetrante
Luchas y llantos
Lagrimas de sangre
Negras como la noche
Que quema mi ceguera
Dos minutos nada más,
Roce imperceptible
Confesiones íntimas
Precisamente ahora,
Que la vida me sonríe
Sin cadenas y con olvido
Sin reflejos de amargura
Se cuela en mi vida,
Sin llamar
No pide permiso,
Entra
Si pronuncio su nombre,
Peco
Y necesito pecar
La distancia es la barrera
De mi amargura y soledad
Desnudo me encuentro
Bajo un manto de estrellas
La noche me acobija
No quiero despertar
Si despierto, la pierdo
Grito en el silencio
En mis sueños yo la sueño
Con pasión loca,
De besar su boca
De saliva y miel
De acariciar su cuerpo
Hasta mis dedos quemar
Con cadena perpetua
En la carcel de su piel
Mi alma se muere
Si no la tengo
Y me arranca la pasión
Que de ella deseo
Extraño el calor de su cuerpo
En las noches frías
Noches sin vivir
Que vivo sin ella
Y amanece en sus ojos
Al despertar que ilumina
De ese color de cielo
Como todo ella misma
Me regala una sonrisa
Se despide sin más
Vuelvo a despertar
La realidad me llama,
Tristeza de amor…
La volveré a soñar
Adolfo
Guauuu Adolfo!! Así nadie quiere despertarse. Sigue soñando, que igual se hace realidad. Cosas más raras se han visto!
ResponderEliminarAbrazos.
Esa mujer que se cuela en tu vida y que no hace falta que pida permiso para estar entre tus sueños acariciando a la noche y entre a tu vida para escuchar su palpitar.
ResponderEliminarUn beso.
La intensidad en tus versos atrapa irremediablemente...como la pasión!
ResponderEliminarEres puro sentimiento,Adolfo. Tus versos son una maravilla.
" Entra
Si pronuncio su nombre,
Peco
Y necesito pecar"
De tanta intensidad que el fondo de esta página ya no es azul...
Abrazos desde Chile!
Esa mujer que en tus sueños esta, y no hace falta pedir permiso. Un poema maravilloso. Gracias adolfo. Besos
ResponderEliminarEntro en tu blog y me encuentro con letras azules sobre un fondo azul.
ResponderEliminarY mujeres azules.
Y versos azules.
...
Y claro, me gustaron recorrerlas.
Encantado.
que esa mujer te siga llevando hasta los versos más sutiles que se filtran en los sueños y acarician el cuerpo sin escapatoria
ResponderEliminarHay sueños que nos dan la vida entera y es mejor no despertar.Este es uno de esos sueños, Adolfo.
ResponderEliminarUn abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.
La tristeza de amor...por lo menos tienes el alimento de los sueños y poder pecar por esa necesidad de amarla en sueños para no perderla
ResponderEliminarPrecioso poema!
Un abrazo.
PS:me gusta el microrrelato, has respetado las 50 palabras.Porque yo me pase unos cuantos pueblos jejeje:)
Un poema precioso lleno de sentimiento claro que con esos ojazos de la imagen no me extraña que te inspirases.Saludos
ResponderEliminarte felicito por tus textos y tu blog
ResponderEliminarMuchas gracias por vuestros comentarios sin ellos no tendriamos razon de ser.
ResponderEliminarun abrazo