24 jun. 2011

A MIS COMPAÑEROS DE ARMAS…. AUSENTES













Era noche de verano, el calor  asfixiante, no podía dormir.
Poco a poco el sopor se fue adueñando de mi cuerpo, mí  mente se nubló, la música chill out hizo el resto.
De pronto sentía como mi rostro caía en un pozo.
Las paredes estaban compuestas por infinidad de caras.
Todas ellas me eran conocidas, me sonaban de algo.
Al fondo del pozo se veía una luz blanca.
De pronto una voz conocida, me dijo.
- ¡A tus ordenes mi Comandante!
¿Dónde estamos, Villanúa?
- Estas en transito hacia el no retorno, tú, solo estas de visita, los que moramos aquí sabemos  quien se queda para siempre, o no.
- Necesitabas recordar a tus compañeros de armas, sobre todo a los que hacia mucho tiempo no veías y han desaparecido en tu mundo.
¿De quienes son todas esas caras?
- Son gente que de una forma u otra han pasado por tu vida, a algunas  no las recordaras, pero ellos si saben quien eres tú.
- Por eso están aquí, para verte.
Es mucha gente.
- Si, no nos damos cuenta que durante nuestra vida pasan ante nosotros personas a las que no les prestamos la suficiente atención y  tiempo, no sabemos como eran, a nosotros solo nos importaba “el yo”, no apreciábamos que a nuestro lado había una persona que hubiera sido muy importante en nuestra vida.
- En fin, gente a la que les hubiera encantado conocerte, por lo menos, un poco mas.
- Ninguna de ellas es rencorosa, ahora te ven y se alegran de que estés aquí aunque solo sea de paso.
Entonces, ¿aquí podré ver a mis familiares desaparecidos?
- No, los familiares están en otra zona que no enlaza con este lugar.
- Quizás puedas alguna vez conectarte con ellos como ahora lo haces con nosotros, se que es difícil, nadie por ahora lo ha conseguido.
- Mira por allí va Rafalito el Verbena, el caprichito de las nenas, hace poco ingresó en el club para quedarse, al parecer le dio un jamacuco al otro lado, no pudieron hacer nada por él, esta contento, con sus tonterías y sus cosas, ya sabes.
- Están, Luis Pardal, Benítez, Aurelio Olmedo, etc….
- Todos los compañeros que han dejado tu mundo.
- Ellos saben que estas aquí, a algunos los veremos, otros se esconderán de ti, lo hacen por vergüenza, quizás se sientan culpables por algún tema pendiente que tengan contigo.
No recuerdo nada malo de vosotros, las cosas pasan,  ahora no es momento para echar en cara a los amigos, actos que en su momento quizás tuvieron su importancia.
Sabes que nunca he sido rencoroso.
¿Aquí, que hacéis?
- Cada uno busca su entretenimiento, yo de vez en cuando paso al otro “departamento” y busco a mi viejo, nos vamos de pesca, sabes que nuestra familia era toda de pescadores.
- Charlamos, nos fumamos unos cigarros, lo que pescamos lo devolvemos a “nuestro mar”, así pasamos el tiempo, no hay muchas mas cosas que hacer, no tenemos necesidades.
- Con los amigos hacemos tertulias y recordamos nuestras vivencias, por supuesto cada uno la cuenta de diferente forma, le damos nuestro enfoque personal.
Veo que aquí hay personas que como tu dices han pasado por mi vida y no son de la misma religión, raza o cultura.
- Es curioso ¿verdad?
- Ya sabes, allí abajo te llenan la cabeza de sermones, miedos, obligaciones e imposiciones, te ofrecen la vida eterna ante El Supremo, esos mismos que llenan sus forjas de riquezas y  ostentan mucho poder.
- Aquí nadie sabe quien es Dios, Yahvé, Jehová, Ala, Brahman o como se llame en todas  las religiones.
- Cuando alguien pregunta cuando llega por alguno de los dioses al que habían adorado en la tierra, lo enviamos al departamento de “aquí no hay na.”
- Los pobres salen desilusionados, lamentándose de los sacrificios que habían hecho allí abajo  para ganarse la vida eterna.
- Todos tenemos que ser buenísimos, nadie conoce lo que es el infierno ni tampoco el paraíso.
- Allí somos materia, aquí nada, todo lo que estas viendo esta en tu mente, nada es verdad ni mentira.
- Eres dueño de tu cuerpo, de tu vida, de tus recuerdos, de tus penas y de tus alegrías, según como vivas, así te ira la vida.
- Después vendrás aquí y pasaras a ser parte de la mente de otro que quiera recordarte, si no, no serás nada.
- Por eso agradecemos visitas como la tuya.
- Disfruta Adolfo, disfruta de los tuyos, de tu hijo, de tus nietas, de los familiares, de tus seres mas queridos, de los amigos que tienes, esos que te quieren de verdad, los que se preocupan por ti, todos ellos son  la base de tu felicidad.
- Disfruta de la vida que te queda, que intuyo aun será larga, aunque tengas los achaques propios  de la edad. Esta no perdona
Gracias José Miguel, ha sido un verdadero placer haber charlado contigo y ver a los otros compañeros.
Porque no puedo, si no te daba un fuerte abrazo.
- Ya sabes donde está la salida, despacito, hacia la luz, te iremos viendo como te alejas y te reencontraras de nuevo con tu mundo.
- Gracias por acordarte de nosotros
Me desperté sobresaltado.
La música seguía sonado, suavemente, Chambao me llevaba  al Sur……..
Estaba contento, era madrugada, había visto a mis amigos, mis buenos, recordados y queridos, compañeros de armas.
Nos veremos………………..aunque tarde,…………
Eso quiero y deseo……….

Adolfo

21 jun. 2011

¿POR QUÉ?

Me viene a la memoria
ciertas frases sueltas
Quizás sean del preludio y
del deterioro de mi ser

Nunca he podido controlar
mi mente descarriada
En mis ojos se puede ver
la tristeza y la dejadez

Hace años que no te veo
Cuanto tiempo pensando en ti
Desde el día que me dejaste
no encuentro razón de ser

Pasan los segundo
y no encuentro solución
Y no tengo el valor
para dar una contestación

Pasan los minutos y
sigo sin respuesta
Quisiera olvidar
lo que no puedo soportar

Bebiendo en las aguas del olvido
me hizo recordar
Cuanto tiempo me has engañado
y no supe reaccionar

Pero ahora todo ha cambiado
Para mi has acabado
Ya no tienes poder sobre mí
Ya me liberado

Ayer marqué tu número
solo para escuchar tu voz
Aunque te quise decir algo
el silencio se hizo entre los dos


¿Por qué me dejaste?
¿Por qué me has olvidado? 
Me pregunto una y otra vez

Quizás yo tenga la culpa
Pero quiero saber ¿Por qué?
Solo quiero saber el porqué

Por fin he podido ver esa
luz al final de esta cueva
Por fin me he soltado de tus
garras de tigresa.













José Manuel Morales Ligero 1973/1995

Esta poesía la escribió mi hijo amado, querido y recordado todos los días de mi vida, su ausencia ha sido y es el mayor castigo que se me pueda imponer, pero tengo el consuelo de tener a mi hijo Adolfo que es tan amado y querido por mí como a su hermano, que ya no esta entre nosotros.
Adolfo

16 jun. 2011

LA SOLEDAD

Estaba frente al mar, el viento soplaba con intensidad, era uno de esos días de otoño de fuerte levante, las olas rompían en la arena, el sonido era atronador, le gustaba estar allí sin que nadie le molestara.
Llevaba así mucho tiempo, quizás demasiado, pensó…
Daba igual, era la vida que le había tocado vivir, no había nada que hacer.
Tampoco era mala su vida, de vez en cuando se sentía desolado.
Estar con amigos para tomar algo o charlar era cuando mejor lo pasaba, se sentía persona, después todo volvía a la normalidad, a su normalidad, la de todos los días.
De vez en cuando pasaban personas con sus perros que saltaban de alegría, aunque hacia un día,  nunca mejor dicho, de “perros”, ellos eran felices. 
Sus dueños los sacaban todos los días para que hicieran ejercicio.
- ¿Son felices? se preguntó. Una voz en su interior dijo si, parece que si.
En el horizonte se vislumbraba la silueta de un barco, con el oleaje que había en el mar pensó que quizás los pasajeros estuvieran pasándolo mal. Imaginaba que esa persona que tanto deseaba tener a su lado estuviese en ese barco y arribara en su puerto…pero no, el barco siguió su rumbo, con el atardecer, las nubes y el mar hicieron desaparecer el objeto de su deseo.
Tenía una relación íntima con su voz, estaban siempre juntos, en el trabajo, en la casa, cuando salían. En ocasiones le gustaba su compañía, no le llamaba la atención si miraba lascivamente  a alguien, con tal de estar a su lado, le daba lo mismo hiciera lo que hiciera.
Por las mañanas en el baño miraba al espejo detrás de mi y me decía, has tenido un mal sueño, las ojeras te llegan al suelo, no le contestaba, ella no sabia lo que sentía o con quien había soñado.
No se metía con él, respetaba su silencio y esperaba que se sosegara y volvieran a hablar.
Así era su vida, los días pasaban sin ton ni son, no había nada extraordinario, el ejercicio, la lectura, ir a espectáculos de vez en cuando, la tele y pensar.
Pensar en todo lo que no tenia, lo que la vida le había quitado, lo que había dejado a la largo de su vida, no sabia  que le deparaba su ya menos existencia, había llegado a la senectud,  estaba avocado a seguir con su única compañera que le seria siempre fiel, y así hasta el final.
Tampoco era mal asunto vivir de esa forma, pero quería más. Un mas que era un imposible, lo pensaba todos los días y a cualquier hora.
Un día estaba en la cocina preparando la cena, cuando llamaron a la puerta, ella le dijo ¿esperas a alguien?, dijo, ojala, sabes que nadie llama a mi puerta desde hace una eternidad.
Pregunto quien era y nadie le contestó, miró por la mirilla y el corazón empezó a latirle con celeridad, no le llegaba el aire a los pulmones, desde el otro lado una voz le dijo ¿me abres o no?
Lo hizo, allí estaba....  tanto tiempo esperando y frente a frente estaba con la persona que había ocupado su corazón durante toda su vida, se abrazaron. Así estuvieron mucho tiempo. 
Le dijo, he venido a quedarme para siempre.....
Espera un momento, tengo que resolver una cosa. Se fue hacia la cocina…. 
Lo siento mucho pero te tienes que marchar, ya has oído,   no te necesito, ese era el trato.
Al volver le preguntó ¿con quien hablabas?
No tiene importancia.
¿Me lo vas a decir?, si, era…………..LA SOLEDAD

Adolfo