16 jun. 2011

LA SOLEDAD

Estaba frente al mar, el viento soplaba con intensidad, era uno de esos días de otoño de fuerte levante, las olas rompían en la arena, el sonido era atronador, le gustaba estar allí sin que nadie le molestara.
Llevaba así mucho tiempo, quizás demasiado, pensó…
Daba igual, era la vida que le había tocado vivir, no había nada que hacer.
Tampoco era mala su vida, de vez en cuando se sentía desolado.
Estar con amigos para tomar algo o charlar era cuando mejor lo pasaba, se sentía persona, después todo volvía a la normalidad, a su normalidad, la de todos los días.
De vez en cuando pasaban personas con sus perros que saltaban de alegría, aunque hacia un día,  nunca mejor dicho, de “perros”, ellos eran felices. 
Sus dueños los sacaban todos los días para que hicieran ejercicio.
- ¿Son felices? se preguntó. Una voz en su interior dijo si, parece que si.
En el horizonte se vislumbraba la silueta de un barco, con el oleaje que había en el mar pensó que quizás los pasajeros estuvieran pasándolo mal. Imaginaba que esa persona que tanto deseaba tener a su lado estuviese en ese barco y arribara en su puerto…pero no, el barco siguió su rumbo, con el atardecer, las nubes y el mar hicieron desaparecer el objeto de su deseo.
Tenía una relación íntima con su voz, estaban siempre juntos, en el trabajo, en la casa, cuando salían. En ocasiones le gustaba su compañía, no le llamaba la atención si miraba lascivamente  a alguien, con tal de estar a su lado, le daba lo mismo hiciera lo que hiciera.
Por las mañanas en el baño miraba al espejo detrás de mi y me decía, has tenido un mal sueño, las ojeras te llegan al suelo, no le contestaba, ella no sabia lo que sentía o con quien había soñado.
No se metía con él, respetaba su silencio y esperaba que se sosegara y volvieran a hablar.
Así era su vida, los días pasaban sin ton ni son, no había nada extraordinario, el ejercicio, la lectura, ir a espectáculos de vez en cuando, la tele y pensar.
Pensar en todo lo que no tenia, lo que la vida le había quitado, lo que había dejado a la largo de su vida, no sabia  que le deparaba su ya menos existencia, había llegado a la senectud,  estaba avocado a seguir con su única compañera que le seria siempre fiel, y así hasta el final.
Tampoco era mal asunto vivir de esa forma, pero quería más. Un mas que era un imposible, lo pensaba todos los días y a cualquier hora.
Un día estaba en la cocina preparando la cena, cuando llamaron a la puerta, ella le dijo ¿esperas a alguien?, dijo, ojala, sabes que nadie llama a mi puerta desde hace una eternidad.
Pregunto quien era y nadie le contestó, miró por la mirilla y el corazón empezó a latirle con celeridad, no le llegaba el aire a los pulmones, desde el otro lado una voz le dijo ¿me abres o no?
Lo hizo, allí estaba....  tanto tiempo esperando y frente a frente estaba con la persona que había ocupado su corazón durante toda su vida, se abrazaron. Así estuvieron mucho tiempo. 
Le dijo, he venido a quedarme para siempre.....
Espera un momento, tengo que resolver una cosa. Se fue hacia la cocina…. 
Lo siento mucho pero te tienes que marchar, ya has oído,   no te necesito, ese era el trato.
Al volver le preguntó ¿con quien hablabas?
No tiene importancia.
¿Me lo vas a decir?, si, era…………..LA SOLEDAD

Adolfo

1 comentario:

  1. la soledad es un sentimiento que realmente asusta, es complicado librarse de él aunque estes rodeado de personas...

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