30 oct 2011

A MI HIJO…..QUE NUNCA TUVE

En la soledad de mi estancia... empecé rememorar hechos ocurridos en mi vida...y no se porque... pensando en tu madre como hago constantemente...me vino a la mente que un día... halla por las tierras moras...nos vimos por primera vez después de muchos años...

Su vida había cambiado… aunque yo a ella la veía como siempre… hermosa... resplandeciente… sus ojos me miraban tan profundamente que no supe  en aquellos momentos estar a la altura de las circunstancias… pero tal el poder que ejercía sobre mi… que….

Después de decirnos como nos había ido durante aquella separación tan cruel…

Me dijo que tenía dos hijos…y otras muchas cosas mas... pero al despedirnos y al darme uno de los besos me susurro en el oído.

“Tuve un aborto y el hijo era tuyo”

No supe reaccionar, la sangre no me corría por la venas, me beso,… se monto en su coche y desapareció de mi vida nuevamente tal y como había entrado… primero como una brisa marina suave y al irse como el viento helado del Ártico.

Al cabo de los años volvimos a vernos.

Vivimos un largo y maravilloso tiempo juntos….lleno de amor…ternura y pasión… éramos la pareja ideal…estábamos pendientes uno del otro…

¿Por qué?... pero… se rompió…

…Otra vez la vida nos volvió a dar un azote del que todavía aun por lo menos yo no me he  recuperado.

No se los motivos por los que tengo la necesidad de hablarte… de decirte algunas cosas… quizás esto no tenga sentido...

¿Puedo hablar conmigo?

- Si

Gracias.

Primero quiero decirte que fuiste concebido como consecuencia de la amargura de dos personas que se amaban locamente y que sentían que sus vidas se rompían.

La separación era inevitable… estaban deseosos de darse en unos momentos todo el amor… el deseo y la pasión…  después el tiempo se encargaría de mantenerlos separados.

¿Dónde estas?

- No lo se, aquí hay muchos “entes”…así nos llaman

¿Te hubiese gustado nacer?

- Nunca me lo había planteado

¿Nos conociste?

- A ti no, a mi madre si, tienes que entender que estuve dentro de ella un tiempo, después salí violentamente y llegue a este lugar.

¿Te hubiese gustado conocerme?

- No lo había pensado, pero bueno, ahora ya nos estamos conociendo.

Me abría gustado que hubieses nacido.

- ¿Por qué?

Porque de alguna manera y aunque nuestra relación habría sido un poco especial, hubieses ocupado el vacío que me dejo un hermano tuyo.

- ¿Un hermano mío aquí?

Si, puesto que tu eres mi hijo, de mi también salio otro niño que la vida me arranco y que supongo estará por esos Lares.

- Puedo buscarlo

¿Podrías hacerlo?

- Porque no, aquí viajas de un lado para otro y recorres distancias infinitas, te encuentras con un sin fin de “entes” que han habitado la tierra, y otros como yo.

Si quieres te digo como se llama,

- No hace falta, los nombres aquí no sirven de nada, seguramente nos cruzaremos y al mirarnos sabremos que somos hermanos.

El es muy jovial, siempre tiene la sonrisa en los labios.

- ¿Qué le digo?

Pues le dices que eres su hermano… que no naciste… que tu madre es mi amor eterno…veras como entenderá todo.

Antes de abandonarme habíamos hablado sobre mi vida…era como un amigo para mi.

- Me hace mucha ilusión, aquí no hay muchas cosas que hacer, paseamos de un lugar para otro, nos saludamos y así siempre.

- Se que hay detrás de una  nebulosa, sitios donde tienes que ir acompañado hay diversiones, los que han ido vuelven muy contentos y con ganas de volver.

- ¿Cómo te llamaba mi hermano?

Me decía “viejo”

- Que nombre mas raro, se que los hijos llaman a sus padres “papa”

El también me lo decía, pero “viejo” es una expresión cariñosa.

- ¿Si hubiese nacido, que nombre me habrías puesto?

No lo se, esa decisión la hubiese tenido que tomar tu madre en su momento.

- ¿Te puedo llamar “viejo”?

Ya lo estas haciendo.

- Bien… cuando encuentre a mi hermano… hablaremos… nos divertiremos y cuando estemos saciados de estar juntos decidiremos cuando hablar contigo ¿te parece bien?

Me parece perfecto…aunque has de entender  de que estamos hablando porque estas en mi pensamiento…

- No me había dado cuenta… le había cogido yo el gusto a esto de hablar con mi padre.

No te preocupes, puedes meterte en mi mente cuantas veces quieras.

- Eso esta mejor… ¿alguna vez podré verte?

Por supuesto hijo, ya me queda menos vida por vivir que la que he vivido, así que cuando menos lo esperes estaremos juntos, al final nos reuniremos todos….

- No tengo prisa…pero me gustara muchos estar contigo…

Pásatelo bien hijo.

- Adiós “viejo”

Te quiero hijo….

- Te quiero “viejo”….

22 oct 2011

NO FUE UN SUEÑO

¿Qué miras?

Te miro como duermes

Y……me regalaste una sonrisa

Y…. un beso, y… unas caricias…

Se abrazaba a mí tratando de fundir su cuerpo con el mío, sus besos eran lentos, suaves y deliciosos, como solo ella sabia darlos.

Buenos días mi amor, me dijo…

Nos levantamos.

Mientras le preparaba el desayuno, ella se duchaba, como hacía todas las mañanas.

Tenia que hacer un verdadero esfuerzo para no ir al baño y meterme en la ducha como en tantas ocasiones hacíamos.

Fui…. abrí un poco la puerta y la observe…

Tras la mampara estaba ese maravilloso cuerpo que tanto adoraba, notaba como el gel resbalaba por él cuando el agua caía.

¡Que envidia de ese gel y ese agua que su cuerpo recorría!

Volvía a la cocina a mis labores.

Notaba que se acercaba, escuchaba el sonido de sus tacones,  disimulaba como si no supiera que venia hacia mi, me gustaba hacerlo…

Me abrazaba por detrás, y  así  permanecía un rato, sentía sus deliciosos pechos apretandos en mi espalda, siempre alguna frase cariñosa me decía.

Veía el desayuno y con esa preciosa voz que tiene, exclamaba, ¡que rico, que buena pinta tiene!

Lo saboreaba lentamente, como me gustaba que lo hiciera.

Zumo de naranja a pequeños sorbos.

La tostada a mordiscos pequeños también.

Con el café cerraba los ojos, como si quisiera que su aroma penetrara en sus sentidos.

¿Qué miras?...

Y le salía una pequeña carcajada.

Disfrutaba viéndola comer.

Disfrutaba cuando estaba con ella, era como una droga, no estar a su lado significaba “mono”.

Nos despedíamos con un suave y delicioso beso.

Cuídate Ke……. Y me acariciaba la cara.

Al cerrar la puerta ya la echaba de menos, la tristeza invadía mi cuerpo y mi mente.

Me asomaba al balcón para verla ir.

Observaba como los hombres miraban esa prestancia y elegancia que tiene, ese contoneo de sus caderas, alguna que otra mujer también se volvía al pasar por su lado, provocaba envidia, provocaba sensación, provocaba pasión.

Me sentía orgulloso, daba gracias a no se quien, de tener una mujer como ella, seguro que era envidiado.

Después su imagen se perdía en las profundidades de la tierra.

Había desaparecido de mi vista, pero no de mi mente.

Pasaba las mañanas tratando de estar ocupado para que su ausencia no fuese tan angustiosa.

………………

Sonaban las llaves, el corazón se me aceleraba.

La puerta se abría  y allí estaba ella, dulce como siempre, con la sonrisa en los labios,  nos abrazábamos, así estábamos un rato.

No hacia falta decir nada, el contacto de nuestros cuerpos se encargaba de ello.

La llevaba al dormitorio… le quitaba el abrigo….

La tumbaba en la cama y mientras me contaba como le había ido el día… le quitaba las botas… los pantalones… la camisa…

Después la ayudaba a vestirse con la ropa de estar en casa.

Nos sentábamos en la mesa, el mismo ritual de la mañana, ¡que rico, que buena pinta tiene!

Siempre, siempre era agradecida.

Me gustaba cuidarla, hacerla de comer, darle todos los mimos posibles…. se lo merecía todo.

Era lo mejor que me había pasado en la vida.

Bueno, era, es y será….

Comíamos…. yo lo hacia deprisa,  deformación profesional, en mis tiempos teníamos que hacer las comidas muy rápido.

Me regañaba, ¿Por qué no comes más despacio?

No le hacia caso.

Lo cierto es que así tenía más tiempo para poder observarla y atender a la conversación que manteníamos.

Recogíamos la cocina.

Ella preparaba el café….

Se tumbaba con la cabeza en mi regazo, le gustaba que le acariciara… muy lentamente… las yemas de mis dedos sin apenas rozar su piel se deslizaban por sus labios… sus ojos… su cara…

¡Dios, que belleza tan grande!

Se quedaba dormida...

¿Qué miras?

Te miro como duermes

Y……me regalaba una sonrisa

Y… un te quiero, y…. ¡que rico eres!

Nos manteníamos en la tarde ocupados con asuntos pendientes… compras… ir a pasear… ir al cine… alguna que otra visita…

Nos disfrutábamos.

Estábamos juntos, eso era lo principal…

La cena era suave… ensalada… pescado a la plancha… o simplemente fruta…

Veíamos la tele, me encantaba cuando hacían una película de miedo o de  intriga, se apretaba a mí fuertemente.

Si había una de esas escenas un poco intrigantes o de suspense, pegaba un pequeño grito y me hacía  reír…

¡Tonto, no te rías!... me decía mimosamente…

Volvía a apretarse fuertemente con mi cuerpo.

¡Que delicioso era estar junto a ella!

Llegaba la hora de irnos a dormir…

Me aseaba yo primero para acostarme en su lado y así calentarle el sitio.

Escuchaba como manipulaba los distintos productos desmaquillantes, limpieza de cara, cremas y demás potingues que las mujeres se ponen por las noches.

Aparecía…

Había merecido la pena esperar, ante mi estaba una belleza sin igual, la cara radiante, sin coloretes ni pintura alguna, no hacia falta, al natural era mas hermosa aun.

Su camisón transparente, corto, dejando ver esas piernas kilométricas que tiene, su cintura de Barby, su cuerpo….

Su cuerpo era un pecado y a mi no me importaba pecar.

Se volvía y  me daba la espalda… yo abrazaba su cuerpo.

Con la barba de unos días rozaba su espalda y a la vez que mis dedos acariciaban su piel.

Estoy cansada y quiero dormir, me decía.

Yo cesaba las caricias y ella con un movimiento hacia mí, decía:

¿Quién te ha dicho que pares?

¡Lo sabia!… era su juego… nuestro juego…

Poco a poco las caricias iban en aumento, nuestros cuerpos quedaron al descubierto… piel con piel…

Mis labios recorrían cada milímetro de ella…conocía cada poro de su cuerpo…. era un delicioso manjar.

No hacían falta palabras… los gestos… sus ojos brillaban en la oscuridad… el aliento de nuestras bocas… el sonido de nuestros besos.

Nuestros cuerpos se conocían… se ansiaban… se deseaban.

Aquello era eterno… si mas nos dábamos… más nos deseábamos.

Siempre me ofrecía algo nuevo… yo aceptaba el reto.

Noches eternas… noches de amor… noches de pasión… noches de deseo… noches y noches y mas noches…

Caíamos rendidos, exhaustos, pero nuestros besos continuaban hasta que la inconsciencia del placer nos dejaba dormidos…

…………..




Nuestro amor fue…

“De los mas puros, de esos que arden mal, de los de antes.
De los que crean adicción. ¡Quizás calculamos mal la dosis! “

Ella lo dijo…

Ahora en la lejanía, en el otoño de la vida, cuando el cuerpo no es lo que era, cuando los achaques lo invaden, cuando las enfermedades se han saciado...

Sigo teniendo dentro de mí aquella hermosa mujer…

…………….

Por las mañanas cuando me despierto, miro al otro lado de la cama… cierro los ojos… la miro como duerme…se despierta y me dice….

¿Qué miras?

Te miro como duermes

Y… me regala la más hermosa de sus sonrisas.

Abro los ojos… ella no  esta… pero…… NO FUE UN SUEÑO

18 oct 2011

DIME YÊDD


Yêdd

- Dime Guayete

¿Me puedes decir que es el amor?, ¿Cómo puedo saber si estoy enamorado?

- El amor te da la vida y te la quita, te hace feliz e infeliz, los celos te carcomen, lloras y ríes, es todo y nada a la vez, lo tienes en las manos y de ellas se te escapa, lo das todo y todo recibes, es una droga de la que no puedes escapar, no hay antídoto, el amor es eso y muchas cosas mas.

- Guayete, ¿estas enamorado?

No lo se Yêdd, solo se que cuando ella me mira todo mi cuerpo se revoluciona.

- Entonces mi querido Guayete, has empezado a sufrir.

¿Tú has estado enamorado?

- Si Guayete, lo estuve, lo estoy y estaré mientras viva, soy un ser privilegiado, pocas personas pueden decir que han sentido lo que de verdad es el amor.

Gracias Yêdd

9 oct 2011

EL TREN

- ¿Por qué no vienes?

No quiero ir.

- ¿Por qué?

No me gusta ese tren, es viejo,  seguro se estropeará a cada momento.

- Que mas da, así podremos estar mas tiempos juntos, donde se pare visitaremos ese lugar y después otro y otro, dijiste que querías estar conmigo el resto de tu vida, no tenemos prisa, nos dedicaremos el uno al otro.

Me siento aun joven y ese tren que esta en esa vía es nuevo, corre más y me llevara rápido a donde yo quiera ir.

- Los trenes modernos están hechos para que duren un tiempo, después no valen nada, las piezas se quedan obsoletas, no tienen reparación, sin embargo este, la mecánica es simple, con un par de tornillos y alambres bien ajustados sigue adelante, todo es cuestión de voluntad y de querer.

Lo siento, si, te dije que me iría contigo, pero lo he pensado y deseo seguir viviendo mi vida, en otra estación quizás me suba al tuyo y podremos seguir juntos el viaje.

- Las vías de este tren irán paralelas al tuyo hasta cierto tiempo, después se vuelven divergentes y nunca convergerán.

No iré contigo.

- Que seas feliz.

Los trenes partieron, estaban ante el último viaje de su vida.

El tren moderno salio a toda velocidad, era tal que no se divisaba paisaje alguno, todo pasaba muy rápido. Ella se sentía feliz, había dejado parte de su pasado, le dolía pero no le importaba, estaba dispuesta  a seguir disfrutando hasta que no le quedaran fuerzas.

La gente con las que iba en su tren le decían que aparentaba menos edad de la que tenía,  se sentía bien y feliz.

Todo eran halagos risas y beneplácitos

Se dio cuenta que su tren tomaba otra dirección, ya las vías no iban paralelas. De repente sintió una presión en su pecho, el corazón le latía fuerte y rápido ¿había tomado la decisión justa?

El otro tren salio de la estación lentamente, parecía que le costaba tomar velocidad, poco a poco fue cogiendo ritmo, aunque lento era lo suficiente como para alejarse de la estación.

Tomó  la decisión justa, podía haber sucumbido de nuevo a sus deseos, no,  necesitaba paz, la vida le había sacudido violentamente, le dolería el alma y el corazón el resto de su existencia.

La pena se apaciguaría con el tiempo, o no, después,  solo recuerdos. Así es la vida, ya había pasado por ello otra vez, aquello fue un error, esto no.

Ensimismado en sus pensamientos estaba cuando se dio cuenta de que el tiempo iba pasando lentamente tras los cristales, si, aquello era vida.  La hermosura del paisaje era extraordinaria, podía  ver los animales pastando, el trigo moviéndose al compás del suave viento que reinaba por aquellos parajes, el color de la tierra cuando esta  recién labrada, los distintos colores de los árboles, arbustos y plantas en primavera. ¡Que maravilla!

Abrió  la ventanilla,  quería percibir ese  olor a tierra, el de las plantas, el de los animales, el tren iba tan lento que podría bajarse si quisiera, recrearse de tanta belleza y volver a subir, pero no hacia falta, el maquinista sabia que los que iban en su tren tenían esa necesidad, por eso iba lento.

Sus pasajeros habían dejado el humo,  el agobio de las ciudades, el ruido, las prisas con que viven, los cines, los teatros, las discotecas, etc. habían dejado la civilización para impregnarse de naturaleza.

Eran gentes que habían vivido para trabajar, apenas les dio tiempo de disfrutar, ese era el tren de la vida, de la de verdad, de la que merece la pena vivir, habían dejado atrás los sufrimientos, las penas, las desdichas,  tantas y tantas otras penalidades.

También habían dejado cosas  buenas como amigos, familia y algún que otro el amor perdido para siempre, todos ellos tenían su vida echa, con el tiempo se subirían a su ultimo tren.

Estaba anocheciendo, en el horizonte se divisaba el ocaso del sol, no había luces que pudieran tapar tanta belleza, la luna y las estrellas se fueron apoderando del firmamento, era maravilloso, hacia años que no lo observaba, le trajo recuerdos de su pasado, cuando por las noches se tumbaba en el frío suelo arenoso para observar la belleza de las estrellas.

Mucha gente no ha tenido ese privilegio, hoy día, hay chicos que no conocen una noche estrellada, la contaminación y las luces tapan las estrellas del cielo.



Buenas noches ¿puedo sentarme?

- Por supuesto, en este tren la propiedad no existe.

Ante el estaba una mujer con los ojos verdes mas hermosos que había visto en su vida, mucho mas joven que él, estaba de buen ver, tenia clase y estilo, y una sonrisa cautivadora.

Te has quedado mudo, parece que nunca habías visto una mujer.

- Muchas, pero tú no eres una mujer, eres un pecado andante.

Nunca me habían dicho un piropo tan original.

- Cosas de los andaluces.

¿Adónde vas?

- Supongo que como tu, hasta el final, no tengo prisa, ni nadie que me la meta.

Eso suena un poco obsceno.

- Obscenos tus pensamientos, cuando digo que no tengo prisa ni nadie que me la meta, me refiero a eso… a la prisa.

¿Te importa que te acompañe?

- En absoluto para mi será un placer, cuando deje de mirar la belleza del paisaje seguiré deleitándome contigo.

Creo que vamos a llevarnos muy bien los dos.

- Ese es también mi deseo.

¿No te interesa saber mi nombre?

- No ¿y a ti el mío?

Tampoco.

Pasaron veinticinco años, un cuarto de siglo lleno de caricias, besos, ternura, cariño y… ¿amor?

A esas edades lo importante es estar juntos, tenerse el uno al otro, tener la sensación de estar solos, de no necesitar más que el apoyo de uno para el otro.

Estaban frente a frente, cuando ella le pregunto:

¿La querías mucho?

- Si… ¿y tu a él?

Si.

- Hay heridas que sangran hasta el mismo instante de tu último suspiro.

Si


Siempre lo habían sabido, se habían respetado sus silencios.

- Lo nuestro ha sido maravilloso,  nunca sabremos como hubiese sido con ellos. Ha merecido la pena conocerte y ser feliz estos últimos años de mi vida.

A mi también me ha merecido y mucho la pena, dicen que se sabe si una esta enamorada y es cuando escucha las letras de la canciones.

- ¿Y?

Desde el primer día que te conocí las escuchaba todas. Llámalo como quieras

Se le cerraban los ojos poco a poco, ella sabia que estaba llagando al final, su estación se estaba aproximando.

-  Gracias por tu compañía, ¿me das un besos?

Lo beso tiernamente mientras notaba que su vida se iba apagando lentamente, lo atrajo a su pecho y así estuvo horas y horas hasta que el tren se paro……..

La próxima estaciona seria la suya……

26 sept 2011

MIRA SI YO TE QUERRÉ

. Mira si yo te querré. «¿Cómo has dicho?», le había preguntado ella con los ojos clavados en los suyos. «Mira si yo te querré», respondió él. Y ella le había rozado los labios en una caricia que jamás volvió a sentir. Y él había repetido: «Mira si yo te querré».


Mira si yo te querré
Luis Leante
Premio Alfaguara 2007

25 sept 2011

COSAS DE GATOS Y PERROS

- Hola gato

Buenos días y soy en perro por si no te habías dado cuenta.

- Te han engañado, no ves un carajo cuando te asomas a un espejo porque  eres un gato, además feo, peludo, tiñoso, tuerto, raquítico, con más mierda que la pocilga de un cerdo y con una fauna de bichos encima de tu repugnante cuerpo que para si los quisiera National Geographi.

Pues tú tienes una  pinta de chucho sarnoso y asqueroso que no hay quien te la quite…

- Cuidado chaval que tengo pedigrí

Tú pedigrí, no me jodas, veo que tienes cara de haber tenido muchos padres, tu perra madre seguramente andaba por los parques para ver si se tiraba algún  can con clase.

Se ventilaba a todo chucho viviente y así has salido tú.

Para hacerte el pedriguí  hace falta los laboratorios del C.S.I. de Lepe o una enciclopedia canina para ver cuantas razas de perros se ha subido a los lomos tu mami.

¿Cómo te llamas?

- Nerón

Hay que joderse, encima de chucho eres  pirómano.

- Cuidado chaval, Nerón fue un gran emperador y poeta.

Si, y todo el quisqui que se le arrimaba salía chamuscado, le gustaba mas un hoguera que a los valencianos un petardo.

- ¿Tu por que te crees que eres un perro?, ¿no has visto la pinta que tienes?

- Si te hubieras visto me darías la razón con los piropos que te he dicho.

- Además, vamos a verificarlo, ¡ladra!

Miau, miau

- ¿Lo ves?, gato, los perros hacemos, gua, gua, así que déjate de jilipolladas Sr. Garfield

- Adiós gatuno…

Adiós Sr. Pedriguí

Joder, he pensado toda mi vida era un perro y ahora se  que soy un puto gato.

Todos los de mi especie se han estado cachondeandose   de mí por no decirme nada cuando les hacia ver que era un perro. Con razón ninguno salía corriendo cuando llegaba a su lado.

¡Que vida mas perra!.....o gatuna

Adolfo

17 sept 2011

ESPERANDO VIVIR MI VIDA

En el transito de la vida encuentras un sin fin de obstáculos, tienes que evitarlos.

Tropiezas y no sabes como hacerlo, te  atraen….

Cada vez es más difícil deshacerte de ellos… no quieres ataduras absurdas.

Decides un día que no te gusta  esa forma de vivir… y lo dejas todo… miras hacia delante, no te importa el que dirán, no te importa lo que puedan pensar, solo te importas tú…

Tú eres el único ser que merece ser feliz, has penado, has herrado, has sufrido, has masticado los sinsabores de la vida, te han herido de muerte, la vida no ha sido agraciada contigo, y ahora estas solo…

Dicen que la soledad es la única cosa que se instala a tu lado cuando  no la llamas.

No la has llamado y ahí esta otra vez, haciéndote compañía, duerme contigo, come, pasea, te habla… 

Un día te dijo…

Tienes derecho a ser feliz ¿por qué no la buscas?...

Le dijiste, mira ¿ves aquel ser maravilloso que se ve a lo lejos? No, no veo nada.

Pues aunque no lo creas, allí esta, solo tenemos que encontrarnos…. y todo habrá cambiado.  

Solo he de esperar. 

El tiempo solo el tiempo nos unirá. 

Adolfo

4 jul 2011

EL HOMBRE DEL ACORDEON


Desde que llevo viviendo en mi actual domicilio, todos los días por las mañanas muy temprano de seis y media a siete, desayuno con mi pareja, es el comienzo de su día laboral y el mío de jubilado, ella trabaja fuera de casa y yo me encargo de las viandas y otros menesteres, no de la limpieza, mas bien de la logística y encargos varios, también llamado “agente de bolsa”, por cierto ya cada vez mas en los supermercados no te dan bolsas con las compras y tienes que ir tu con el carrito de la compra o con bolsas en los bolsillos.
A cien metros cruzando los cuatro carriles que tengo delante, bajo un balcón siempre se sentaba un señor, tocaba un acordeón, no faltaba ningún día hiciese el tiempo que hiciese, su repertorio no era muy extenso pero nos ameniza los desayunos.
Nos dimos cuenta que durante al menos un año no escuchábamos la música. Dedujimos que quizás debido a una enfermedad o por que otra causa desconocida “El hombre del acordeón” dejo de amenizarnos.
Hace muy poco volvimos a escuchar la música en nuestros desayunos, me asome y a lo lejos lo vi.
Creo que era el mismo que durante bastante tiempo nos había dejado, nunca se me ocurrió ir a ver que aspecto tenia.
Ahora que tengo tiempo para estas “tonterías” que surgen alrededor mío, me acerque a él y le hice una foto con el móvil y para entablar conversación le eche un par de monedas, me miro con cara de agradecimiento y su sonrisa me pareció de las mas bonitas que había visto en una persona mas o menos de mi edad  (no digo mayor), era rubio y con los ajos azules.
¿Cómo te llamas?, le pregunte.
No supo contestarme. ¿Cuanto tiempo llevas tocando en este sitio? Otra sonrisa por respuesta.
Después de muchas indagaciones, gesticular ostentoriamente (como diría  Jesús Gil)
Supe que se llamaba Ahmed Mohamed (para quien no lo sepa, las h se pronuncian como jota –como el Sr. Bono- vamos), que era Búlgaro, por supuesto de religión musulmana, que no tenia ni idea de nuestro idioma, o no quería que yo supiese que me entendía.
Me deleitó con una música de tintes árabes, me despedí de el con un “Selama” y con la duda de si era aquel señor que siempre escuchábamos en nuestros desayunos desde hace varios años.
Al menos nos queda la satisfacción de tener de nuevo nuestros desayunos amenizados con música.

24 jun 2011

A MIS COMPAÑEROS DE ARMAS…. AUSENTES













Era noche de verano, el calor  asfixiante, no podía dormir.
Poco a poco el sopor se fue adueñando de mi cuerpo, mí  mente se nubló, la música chill out hizo el resto.
De pronto sentía como mi rostro caía en un pozo.
Las paredes estaban compuestas por infinidad de caras.
Todas ellas me eran conocidas, me sonaban de algo.
Al fondo del pozo se veía una luz blanca.
De pronto una voz conocida, me dijo.
- ¡A tus ordenes mi Comandante!
¿Dónde estamos, Villanúa?
- Estas en transito hacia el no retorno, tú, solo estas de visita, los que moramos aquí sabemos  quien se queda para siempre, o no.
- Necesitabas recordar a tus compañeros de armas, sobre todo a los que hacia mucho tiempo no veías y han desaparecido en tu mundo.
¿De quienes son todas esas caras?
- Son gente que de una forma u otra han pasado por tu vida, a algunas  no las recordaras, pero ellos si saben quien eres tú.
- Por eso están aquí, para verte.
Es mucha gente.
- Si, no nos damos cuenta que durante nuestra vida pasan ante nosotros personas a las que no les prestamos la suficiente atención y  tiempo, no sabemos como eran, a nosotros solo nos importaba “el yo”, no apreciábamos que a nuestro lado había una persona que hubiera sido muy importante en nuestra vida.
- En fin, gente a la que les hubiera encantado conocerte, por lo menos, un poco mas.
- Ninguna de ellas es rencorosa, ahora te ven y se alegran de que estés aquí aunque solo sea de paso.
Entonces, ¿aquí podré ver a mis familiares desaparecidos?
- No, los familiares están en otra zona que no enlaza con este lugar.
- Quizás puedas alguna vez conectarte con ellos como ahora lo haces con nosotros, se que es difícil, nadie por ahora lo ha conseguido.
- Mira por allí va Rafalito el Verbena, el caprichito de las nenas, hace poco ingresó en el club para quedarse, al parecer le dio un jamacuco al otro lado, no pudieron hacer nada por él, esta contento, con sus tonterías y sus cosas, ya sabes.
- Están, Luis Pardal, Benítez, Aurelio Olmedo, etc….
- Todos los compañeros que han dejado tu mundo.
- Ellos saben que estas aquí, a algunos los veremos, otros se esconderán de ti, lo hacen por vergüenza, quizás se sientan culpables por algún tema pendiente que tengan contigo.
No recuerdo nada malo de vosotros, las cosas pasan,  ahora no es momento para echar en cara a los amigos, actos que en su momento quizás tuvieron su importancia.
Sabes que nunca he sido rencoroso.
¿Aquí, que hacéis?
- Cada uno busca su entretenimiento, yo de vez en cuando paso al otro “departamento” y busco a mi viejo, nos vamos de pesca, sabes que nuestra familia era toda de pescadores.
- Charlamos, nos fumamos unos cigarros, lo que pescamos lo devolvemos a “nuestro mar”, así pasamos el tiempo, no hay muchas mas cosas que hacer, no tenemos necesidades.
- Con los amigos hacemos tertulias y recordamos nuestras vivencias, por supuesto cada uno la cuenta de diferente forma, le damos nuestro enfoque personal.
Veo que aquí hay personas que como tu dices han pasado por mi vida y no son de la misma religión, raza o cultura.
- Es curioso ¿verdad?
- Ya sabes, allí abajo te llenan la cabeza de sermones, miedos, obligaciones e imposiciones, te ofrecen la vida eterna ante El Supremo, esos mismos que llenan sus forjas de riquezas y  ostentan mucho poder.
- Aquí nadie sabe quien es Dios, Yahvé, Jehová, Ala, Brahman o como se llame en todas  las religiones.
- Cuando alguien pregunta cuando llega por alguno de los dioses al que habían adorado en la tierra, lo enviamos al departamento de “aquí no hay na.”
- Los pobres salen desilusionados, lamentándose de los sacrificios que habían hecho allí abajo  para ganarse la vida eterna.
- Todos tenemos que ser buenísimos, nadie conoce lo que es el infierno ni tampoco el paraíso.
- Allí somos materia, aquí nada, todo lo que estas viendo esta en tu mente, nada es verdad ni mentira.
- Eres dueño de tu cuerpo, de tu vida, de tus recuerdos, de tus penas y de tus alegrías, según como vivas, así te ira la vida.
- Después vendrás aquí y pasaras a ser parte de la mente de otro que quiera recordarte, si no, no serás nada.
- Por eso agradecemos visitas como la tuya.
- Disfruta Adolfo, disfruta de los tuyos, de tu hijo, de tus nietas, de los familiares, de tus seres mas queridos, de los amigos que tienes, esos que te quieren de verdad, los que se preocupan por ti, todos ellos son  la base de tu felicidad.
- Disfruta de la vida que te queda, que intuyo aun será larga, aunque tengas los achaques propios  de la edad. Esta no perdona
Gracias José Miguel, ha sido un verdadero placer haber charlado contigo y ver a los otros compañeros.
Porque no puedo, si no te daba un fuerte abrazo.
- Ya sabes donde está la salida, despacito, hacia la luz, te iremos viendo como te alejas y te reencontraras de nuevo con tu mundo.
- Gracias por acordarte de nosotros
Me desperté sobresaltado.
La música seguía sonado, suavemente, Chambao me llevaba  al Sur……..
Estaba contento, era madrugada, había visto a mis amigos, mis buenos, recordados y queridos, compañeros de armas.
Nos veremos………………..aunque tarde,…………
Eso quiero y deseo……….

Adolfo

21 jun 2011

¿POR QUÉ?

Me viene a la memoria
ciertas frases sueltas
Quizás sean del preludio y
del deterioro de mi ser

Nunca he podido controlar
mi mente descarriada
En mis ojos se puede ver
la tristeza y la dejadez

Hace años que no te veo
Cuanto tiempo pensando en ti
Desde el día que me dejaste
no encuentro razón de ser

Pasan los segundo
y no encuentro solución
Y no tengo el valor
para dar una contestación

Pasan los minutos y
sigo sin respuesta
Quisiera olvidar
lo que no puedo soportar

Bebiendo en las aguas del olvido
me hizo recordar
Cuanto tiempo me has engañado
y no supe reaccionar

Pero ahora todo ha cambiado
Para mi has acabado
Ya no tienes poder sobre mí
Ya me liberado

Ayer marqué tu número
solo para escuchar tu voz
Aunque te quise decir algo
el silencio se hizo entre los dos


¿Por qué me dejaste?
¿Por qué me has olvidado? 
Me pregunto una y otra vez

Quizás yo tenga la culpa
Pero quiero saber ¿Por qué?
Solo quiero saber el porqué

Por fin he podido ver esa
luz al final de esta cueva
Por fin me he soltado de tus
garras de tigresa.













José Manuel Morales Ligero 1973/1995

Esta poesía la escribió mi hijo amado, querido y recordado todos los días de mi vida, su ausencia ha sido y es el mayor castigo que se me pueda imponer, pero tengo el consuelo de tener a mi hijo Adolfo que es tan amado y querido por mí como a su hermano, que ya no esta entre nosotros.
Adolfo

16 jun 2011

LA SOLEDAD

Estaba frente al mar, el viento soplaba con intensidad, era uno de esos días de otoño de fuerte levante, las olas rompían en la arena, el sonido era atronador, le gustaba estar allí sin que nadie le molestara.
Llevaba así mucho tiempo, quizás demasiado, pensó…
Daba igual, era la vida que le había tocado vivir, no había nada que hacer.
Tampoco era mala su vida, de vez en cuando se sentía desolado.
Estar con amigos para tomar algo o charlar era cuando mejor lo pasaba, se sentía persona, después todo volvía a la normalidad, a su normalidad, la de todos los días.
De vez en cuando pasaban personas con sus perros que saltaban de alegría, aunque hacia un día,  nunca mejor dicho, de “perros”, ellos eran felices. 
Sus dueños los sacaban todos los días para que hicieran ejercicio.
- ¿Son felices? se preguntó. Una voz en su interior dijo si, parece que si.
En el horizonte se vislumbraba la silueta de un barco, con el oleaje que había en el mar pensó que quizás los pasajeros estuvieran pasándolo mal. Imaginaba que esa persona que tanto deseaba tener a su lado estuviese en ese barco y arribara en su puerto…pero no, el barco siguió su rumbo, con el atardecer, las nubes y el mar hicieron desaparecer el objeto de su deseo.
Tenía una relación íntima con su voz, estaban siempre juntos, en el trabajo, en la casa, cuando salían. En ocasiones le gustaba su compañía, no le llamaba la atención si miraba lascivamente  a alguien, con tal de estar a su lado, le daba lo mismo hiciera lo que hiciera.
Por las mañanas en el baño miraba al espejo detrás de mi y me decía, has tenido un mal sueño, las ojeras te llegan al suelo, no le contestaba, ella no sabia lo que sentía o con quien había soñado.
No se metía con él, respetaba su silencio y esperaba que se sosegara y volvieran a hablar.
Así era su vida, los días pasaban sin ton ni son, no había nada extraordinario, el ejercicio, la lectura, ir a espectáculos de vez en cuando, la tele y pensar.
Pensar en todo lo que no tenia, lo que la vida le había quitado, lo que había dejado a la largo de su vida, no sabia  que le deparaba su ya menos existencia, había llegado a la senectud,  estaba avocado a seguir con su única compañera que le seria siempre fiel, y así hasta el final.
Tampoco era mal asunto vivir de esa forma, pero quería más. Un mas que era un imposible, lo pensaba todos los días y a cualquier hora.
Un día estaba en la cocina preparando la cena, cuando llamaron a la puerta, ella le dijo ¿esperas a alguien?, dijo, ojala, sabes que nadie llama a mi puerta desde hace una eternidad.
Pregunto quien era y nadie le contestó, miró por la mirilla y el corazón empezó a latirle con celeridad, no le llegaba el aire a los pulmones, desde el otro lado una voz le dijo ¿me abres o no?
Lo hizo, allí estaba....  tanto tiempo esperando y frente a frente estaba con la persona que había ocupado su corazón durante toda su vida, se abrazaron. Así estuvieron mucho tiempo. 
Le dijo, he venido a quedarme para siempre.....
Espera un momento, tengo que resolver una cosa. Se fue hacia la cocina…. 
Lo siento mucho pero te tienes que marchar, ya has oído,   no te necesito, ese era el trato.
Al volver le preguntó ¿con quien hablabas?
No tiene importancia.
¿Me lo vas a decir?, si, era…………..LA SOLEDAD

Adolfo